Extremadamente sensible
Camargo, es un artista extremadamente sensible, una de sus muchas capacidades que esconde bajo su humildad y su simpatía.
La pintura de este artista es evidentemente figurativa, pero debemos aclarar que ciertas partes de algunas de sus obras poseen características que se sitúan muy próximas a la abstracción. Este hecho permite apreciar la posibilidad de diversidades en su trabajo. No pretendemos valorar la abstracción por encima de la figuración porque ello sería una falta de profesionalidad de quien firma este texto, sólo lo mencionamos para valorar la pluralidad.
María José Corominas Madurell
Crítica e historiadora de Arte y Socióloga
Consciente de si mismo
... Nos regala su vida hecha arte, se desprende de su espíritu, consciente de sí mismo, y abre su corazón al que mira. Una apertura que desarrolla sin la imperiosa necesidad de ser original, sino con la pura búsqueda de la autenticidad y la perdurabilidad, besando con suavidad la anhelada atemporalidad de su obra ...
J. Jesús Camargo Adrover
Licenciado en Filosofía por la UIB
Mira, reconoce, elige...
Camargo mira, reconoce, y elige. La elección es suya, personal e intransferible. Luego nos invita a pasearnos por unos paisajes deshabitados. Paisajes poblados sólo por la luz y por la magia, llenos de aquellos dioses minúsculos de la cotidianeidad de la que nos hablaba Baltasar Porcel. En sus pinturas, los colores son los grandes protagonistas. La maravilla de los azules, de los verdes, de los ocres, de los rojos. Cada tonalidad va adquiriendo un protagonismo insospechado, que sirve para subrayar las formas. A Camargo le seduce la naturaleza, pero le gustan también las calles, las ciudades en silencio. Aquellas calles que desprenden una vida chispeante, grácil, intensa...Las ventanas con la ropa tendida, los balcones abiertos al exterior, los edificios que sacuden a los barrios antiguos, puede que incapaces de soportar el peso de todas las historias escondidas...
María de la Pau Janer
Premio Planeta 2005



